Arles, Francia

enero 20, 2015 Desactivado Por Belén Iglesias Martínez

Viajar a Francia siempre es una buena opción. El país está repleto de lugares con encanto y mucha personalidad. Una de estas ciudades especiales que dejarán un recuerdo imborrable e irrepetible en la memoria y el corazón de todo viajero es Arles, una ciudad situada al sur del país junto al río Ródano, en la Provenza.

Historia de Arles

La fundación de la metrópoli se produjo en época griega, más concretamente en el siglo VI a.C. Recibió entonces el nombre de Theline. Sin embargo pocos años tras su fundación la ciudad fue tomada por los celtas en el año 535 a.C. quienes cambiaron su nombre por el de Arelate, que es de donde procede el actual Arles. Los celtas habitaron en ella durante varios siglos hasta que los romanos la hicieron suya a finales del siglo II a.C. Durante esta época la ciudad experimentó un gran desarrollo económico ya que los romanos aprovecharon su situación estratégica junto al río para convertirla en un puerto fluvial importante que conectaba las tierras francesas con el Mediterráneo. Con la caída del Imperio Romano el territorio comenzó a ser acosado por tribus germánicas y la ciudad que antaño poseía un perfil puramente comercial comenzó a militarizarse muy notablemente y la región se llenó de fortificaciones. Pero la ciudad continúo comerciando durante toda la Edad Media no solo con el imperio de Occidente sino con griegos y orientales. Dada su condición de puerto fluvial la ciudad continuó evolucionando a lo largo del tiempo y gozó de bastante prosperidad durante toda la Edad Moderna. En los últimos siglos la ciudad se convirtió en un icono artístico gracias a pintores como van Gogh y Gauguin quienes habitaron y se inspiraron en ella.

Qué ver en Arles

Existen muchos monumentos que merecen la pena ser visitados en esta ciudad. En primer lugar destacan los restos de época romana, como el teatro, que fueron declarados en el año 1981 Patrimonio de la Humanidad. Ha día de hoy se conservan restos de muchas más construcciones como las termas, las murallas y el circo. También existen algunos edificios históricos de otras épocas que no deberías dejar de visitar como son la iglesia de St-Trophime con su hermosa fachada y espectacular claustro interior o el monasterio de Montmajour en el que podrás observar una impresionante colección de sarcófagos. Si eres amante de los museos la ciudad está repleta de espacios museísticos y galerías que reflejan la importancia artística de la ciudad. Si vas a a pasar varios días en la ciudad recuerda reservar al menos una jornada para descubrir los alrededores y visitar el parque natural Camargue, recuerda que la región de la Provenza goza de una naturaleza y un paisaje espectaculares.

Imagen (Puente de Arlés): AFIB, Pixabay