Guadalest en Alicante

febrero 17, 2016 Desactivado Por Fausto Ramírez

El castillo de Guadalest se encuentra en las alturas de la ciudad. Su origen se remonta al siglo XI, en cualquier caso, los vestigios que se han conservado datan del siglo XII. El castillo se divide en dos partes, una de ellas servía para defender la ciudad, mientras que la otra fue ocupada por un cementerio. Se trató de un lugar de implantación de los musulmanes. Más tarde fue anexado a la corona de Aragón. La mayor parte de los vestigios datan de la época de Pedro IV. No está muy bien conservado, porque dos terremotos destruyeron la mayor parte del castillo.

Autor: Mika44-Pixabay

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La particularidad de esta fortaleza rodeada de montañas reside en el hecho de que alberga a la ciudad entera. En 1993, el castillo fue comprado a los marqueses de la ciudad, y clasificado como monumento histórico y artístico. En el interior de las murallas, destaca la iglesia parroquial, la Casa Orduña, transformada hoy en día en museo, así como la cárcel.

El castillo de Guadalest es quizás un pequeño pueblo con una población que no supera las 3 cifras, sin embargo presenta una de las arquitecturas más originales. Situado cerca de Denia, Javea, Altea, Benidorm y Alicante, encarna el destino perfecto para disfrutar de un día al aire libre.

Guadalest tiene mucho que ofrecer a los visitantes, pero es probablemente conocido por su castillo de la Alcozaiba de estilo morisco, que da la impresión de estar suspendido en los acantilados sobre los que fue construido. Este castillo proporcionaba un excelente punto de observación desde el cual los residentes podían percibir a sus enemigos mucho antes de que se acercara el peligro. La ciudad actual esta construida en el interior y alrededor de esta sólida fortaleza.

Este impresionante pueblo está dotado con una atractiva plaza central, varios museos, y por supuesto el Castillo de San José. Una vez en el interior, se puede admirar el Via Crucis de Guadalest que evoca las 14 tapas de la Pasión de Cristo, y que proporciona una excelente excusa para pasear y admirar las vistas más hermosas de la región.

Guadalest fue la propiedad sucesiva de muchas familias nobles españolas a lo largo de los años. Sin embargo, en 1543, el rey Carlos I de España confiere finalmente el título de marqués de Guadalest a don Sancho de Cardona. Este título permanecerá en la familia hasta que el último de los Cardona muere en 1699 sin dejar descendientes.

Guadalest no es hoy en día una residencia familiar noble, sin embargo su arquitectura morisca y barroca, sus museos extravagantes así como su magnífica vista hacen de esta ciudad un lugar memorable para visitar.